Economía mexicana: Los peligros de dormir con un elefante.
Las pesimistas previsiones económicas sobre México se han cumplido. La economía del país, siguiendo la estela de Estados Unidos, su principal socio comercial, se ha desplomado y es, a día de hoy, la nación latinoamericana que más se ha visto afectada por la crisis económica. En concreto, el Producto Interior Bruto (PIB) del primer trimestre cayó un 8,2% respecto al año anterior, según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI). El ministro mexicano de Hacienda, Agustín Carstens, acompañaba estos datos con unas declaraciones en las que afirmaba que la expectativa para todo 2009 se había ajustado y se esperaba una contracción del PIB del 5,5%, en lugar del 4% que se había estimado antes.
El ministro añadió que las perspectivas para lo que resta del año tampoco son muy alentadoras en lo que se refiere a los datos de la producción, el empleo y otros indicadores, porque se compararán con las cifras positivas del año pasado, “anteriores al periodo más profundo de la crisis”. Éste es el mayor tropiezo de la economía mexicana desde 1995, cuando en el segundo semestre de ese año se produjo una caída del 9,2% en medio de la crisis del Tequila. Esta situación se desencadenó a finales de 1994, cuando el Gobierno mexicano tomó la decisión de devaluar su moneda, provocando salidas de capital en varios países y la suspensión virtual del financiamiento externo voluntario. Estados Unidos puso a disposición de México un fondo de 20.000 millones de dólares y, a finales de 1995, la situación ya se había normalizado.
En opinión de Mauro Guillén, director del Instituto Lauder de Wharton, “el problema de México es su sobre-dependencia del mercado norteamericano. Casi el 90% de sus exportaciones tienen al gigante del norte como destino”. Sin embargo, añade, “aunque la situación es muy delicada, por lo menos los bancos no tienen problemas. Ésa es la gran diferencia con 1994-95”. Juan Carlos Martínez Lázaro, profesor de IE Business School, coincide con el punto de vista de su colega de Wharton y añade que el problema de la gripe A/H1N1 o gripe porcina ha agudizado un descenso que ya de por sí iba a ser muy importante. “Los pronósticos eran que la economía estaba cayendo, en un principio, un 3%, luego se habló de en torno a un 4,5%. Ahora se da por descontado que la economía va a caer un 5%, y ya hay análisis que cifran esa caída más cercana al 7%. Va a haber una contracción fortísima de la economía mexicana”.
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